domingo, 26 de junio de 2011

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Vicente fox

Vicente Fox Quesada

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Vicente Fox Quesada
Vicente Fox Quesada

1 de diciembre de 2000 – 30 de noviembre de 2006
PredecesorErnesto Zedillo Ponce de León
SucesorFelipe Calderón Hinojosa

25 de junio de 1995 – 9 de agosto de 1999
PredecesorCarlos Medina Plascencia
SucesorRamón Martín Huerta

Datos personales
Nacimiento2 de julio de 1942 (68 años)
Ciudad de México Flag of Mexico (1934-1968).png
PartidoPartido Acción Nacional PAN party.png
CónyugeLilian de la Concha (1972-1991)Marta Sahagún (2001-presente)
HijosAna Cristina, Paulina, Vicente y Rodrigo.
ProfesiónEmpresario
Alma máterUniversidad Iberoamericana
ReligiónCatólica Romana
ResidenciaRancho San Cristóbal, León, Guanajuato
Sitio webPresidencia de la República
Centro Fox
Gabinete
Vicente Fox Quesada (Ciudad de México, 2 de julio de 1942) es un político y empresario mexicano, militante del Partido Acción Nacional, que se desempeñó como Presidente de México del 1 de diciembre de 2000 al 30 de noviembre de 2006. Su elección marcó el final de un período de más de 70 años en el que todos los Presidentes de México fueron militantes del Partido Revolucionario Institucional o de los partidos que dieron origen a éste.

Contenido

 Antecedentes

Su madre, Mercedes Quesada Etxaide, nació en San Sebastián, Guipúzcoa (España), el 11 de mayo de 1919, emigró a México a temprana edad y murió el 29 de junio de 2006 en la residencia familiar.
Su abuelo paterno, José Luis Fox Flach, nació bajo el nombre de Joseph Louis Fuchs en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos hijo de Louis Fuchs y Catherina Elisabetha Flach, ambos inmigrantes alemanes católicos.[1]
La familia Fuchs trocó su apellido a "Fox" después de 1870, tanto Fox significa zorro en inglés igual que Fuchs en alemán, el cual es una traducción literal del idioma alemán al inglés. Su padre, José Luis Fox Pont, nació en Irapuato, Guanajuato y adquirió la nacionalidad norteamericana, sin embargo el 4 de marzo de 1946, recuperó la nacionalidad mexicana. José Luis Fox Pont proviene de una familia que en 1915 adquirió la Hacienda San Carlos.
Vicente Fox pasó sus primeros años en el Rancho San Cristóbal del municipio de León, en compañía de sus ocho hermanos. Cursó la mayor parte de sus estudios básicos en instituciones católicas, Colegio de La Salle en León e Instituto Lux en León y estudió la licenciatura en administración de empresas, en la Universidad Iberoamericana, teniendo la carta de pasante hasta el año 1999 [cita requerida].
En 1965, entró a trabajar en la compañía Coca-Cola primero como distribuidor local y después como supervisor de ruta de camiones repartidores y en 1970 llegó a ser Director Nacional de Operaciones, en 1971 Director de Mercadotecnia, para en sólo once años asumir la presidencia de la división de América Latina, transformándose así en el gerente ejecutivo más joven en la historia de la compañía transnacional.
Todo lo anterior gracias al apoyo de Sergio Zyman, Vicepresidente y Chief Marketing Officer of The Coca-Cola Co. y uno de los socios de la transnacional con mayor influencia en su Consejo de Administración.[cita requerida]
Por aquellas fechas decidió cursar el Diplomado de Alta Gerencia, impartido por profesores de la Escuela de Negocios de la Universidad Harvard, posteriormente renunció a la compañía refresquera en 1979 para dedicarse a sus negocios, los cuales giran en torno a la alimentación agropecuaria, la exportación de verduras congeladas y el calzado. Algunos años antes había contraído primeras nupcias con su asistente en Coca-Cola, Lilian de la Concha; estuvieron casados de 1972 a 1991. Adoptaron cuatro hijos: Ana Cristina, Paulina, Vicente y Rodrigo. Por problemas personales, el matrimonio civil fue disuelto en 1991.

 Inicios en política

De manera paralela fue Secretario del Ramo Agropecuario en Gabinete Alternativo del PAN formado por Manuel J. Clouthier [2]
El miércoles 6 de julio de 1988, Vicente Fox Quesada fue elegido diputado federal por el estado de Guanajuato para la LIV Legislatura. Como legislador, cuestionó la legitimidad del triunfo de Carlos Salinas de Gortari. [3]
El 10 de septiembre de 1988, la Cámara de Diputados erigida en Colegio Electoral, declaró válidas las elecciones y presidente electo a Carlos Salinas de Gortari por el voto de 263 diputados, de los cuales 260 eran del PRI, con 83 votos en contra y en ausencia de 150 diputados de la oposición. Durante una de las sesiones de este Colegio, el diputado federal Vicente Fox se colocó dos boletas electorales del fraude a manera de orejas de ratón para ridiculizar a Salinas.[4]
En 1995 fue miembro del Grupo San Ángel.

 Gobernador de Guanajuato

Tres años después contendió por la gubernatura del estado de Guanajuato, contra el candidato del PRI Ramón Aguirre Velázquez, ex regente del Departamento del Distrito Federal, en el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado entre el 1 de diciembre de 1982 y el 30 de noviembre de 1988. A pesar de que el PRI oficialmente había obtenido la mayoría de votos fueron descubiertos cheques del gobierno para el financiamiento de la campaña del PRI. El 30 de agosto del mismo año el nuevo Congreso del estado con mayoría priísta, nombró como gobernador interino a Carlos Medina Plascencia , posteriormente fue retirado el candidato del PRI a lo cual Luis Donaldo Colosio, dijo:
"Las condiciones peculiares de la contienda..... nos plantearon la exigencia de conciliar el triunfo con los principios de nuestra moralidad.... y anteponer nuestra responsabilidad superior con la nación y con la sociedad en su conjunto, al legítimo reclamo de la victoria"[2]
En la elección estatal extraordinaria de 1995 resultó ganador con el 58% de los votos, frente a Ignacio Vázquez Torres con un 32% de los votos.

Campaña presidencial

Ya para 1997 Fox había manifestado públicamente su interés por ocupar la Presidencia de la República, cargo para el cual sería habilitado solamente tras la reforma constitucional del artículo 82 [5] en 1993 que permite a los mexicanos por nacimiento, hijos de padre o madre de origen extranjero nacidos dentro de territorio nacional aspirar al puesto. Se hizo de la candidatura presidencial el 14 de noviembre de 1999.
Fue una larga campaña política que duró más de 2 años la cual se caracterizó por implementar novedosas estrategias de mercadotécnia política inspiradas en su experiencia profesional. Contó con el apoyo de diversas instituciones, una de las mas polémicas fue la llamada Amigos de Fox cuyo titular Lino Korrodi fue acusado de permitir recursos provenientes del extranjero y de otras fuentes desconocidas, situación que el mismo Korrodi aceptó públicamente, aduciendo que dicho financiamiento había sido efectuado durante la pre-campaña, evitando así incurrir en delito electoral alguno,[3] No obstante, la duda sobre la legalidad de dicho financiamiento persistió.[4] La organización aglutinó a más de 4 millones de personas y fue la primera en utilizar internet como un medio de activismo social en campañas presidenciales. A pesar de los esfuerzos de su coordinador nacional de internet, Felipe Huicochea, la organización fue disuelta oficialmente a finales del año 2000.[5]
En el año 2000 Fox, representando a la Alianza por el Cambio (compuesta por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)), y con el apoyo del candidato del ahora extinto Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), logró un histórico triunfo sobre el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con casi el 42,5% de los votos, lo cual es suficiente en la legislación electoral mexicana para declarar a un candidato ganador; la legislación mexicana no contempla una segunda vuelta electoral

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Carlos Salinas de Gortari

Carlos Salinas de Gortari

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Carlos Salinas de Gortari
Carlos Salinas de Gortari

1 de diciembre de 1988 – 30 de noviembre de 1994
PredecesorMiguel de la Madrid
SucesorErnesto Zedillo

1 de diciembre de 1982 – 5 de octubre de 1987
PredecesorRamón Aguirre Velázquez
SucesorPedro Aspe

Datos personales
Nacimiento3 de abril de 1948 (63 años)
Ciudad de México Flag of Mexico (1934-1968).png
PartidoPartido Revolucionario Institucional PRI Party (Mexico).svg
CónyugeCecilia Occelli (divorciado)
Ana Paula Gerard
ProfesiónEconomista
Alma máterUniversidad Nacional Autónoma de México
Universidad de Harvard
ReligiónCatólica Romana
ResidenciaDublín, Irlanda
Tlalpan, D.F.
Gabinete
Carlos Salinas de Gortari (n. Ciudad de México; 3 de abril de 1948) es un economista mexicano que ocupó la presidencia de México del 1 de diciembre de 1988 al 30 de noviembre de 1994, bajo fuertes acusaciones de fraude electoral. Fue titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto en el gobierno de Miguel de la Madrid y posteriormente, siendo postulado candidato por el Partido Revolucionario Institucional en 1987, fue electo Presidente de México el 6 de julio de 1988.
Durante su sexenio se darían importantes cambios económicos, entre ellos la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, una privatización masiva de empresas estatales incluida la banca, la implementación del Programa Nacional de Solidaridad de combate a la pobreza, y el restablecimiento de las relaciones Iglesia-Estado y diplomáticas con el Vaticano.
Fue el último presidente al que se le asignó una partida presupuestal cuyo gasto no estaba sujeto a comprobación, denominada comúnmente "partida secreta". Sin embargo, en las administraciones subsecuentes a la suya, este tipo de gasto ha sido ejercido en Secretarías de Estado con fundamento en el artículo 74 constitucional.[1]
Aunque se retirara de la vida pública de su país al finalizar su sexenio, durante los últimos años ha tenido apariciones públicas por invitación de instituciones tanto mexicanas como de otros países. Tal es el caso de sus ponencias dadas en la Universidad de Oxford,[2] El Centro de Estudios Espinoza Yglesias,[3] la Fundación José Ortega y Gasset,[4] así como en el marco del Vigésimo Aniversario del Instituto Federal Electoral,[5] entre otras. Actualmente el ex presidente se desempeña como consejero ejecutivo del Grupo Dow Jones y vive con su segunda esposa, Ana Paula Gerard Rivero.
El 12 de mayo de 2009 se desató una polémica en torno a su persona y la de su hermano Raúl Salinas de Gortari, por declaraciones de su antecesor, el ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, sobre el desempeño de Salinas de Gortari como presidente. Éstas, de las que al día siguiente se retractara el propio de la Madrid Hurtado, incluían acusaciones de desvío de recursos, corrupción y vínculos con el narcotráfico.[6]

Contenido

 Educación y primeros años en la política

Nació en la Ciudad de México el 3 de abril de 1948, sus padres fueron Raúl Salinas Lozano, senador y secretario de Estado, y Margarita de Gortari Carvajal, profesora y perteneciente a una familia de gran prestigio en el ámbito cultural de su época. Su familia se encargó de guardar con extremo celo un delicado episodio de esta infancia: mientras jugaban a “la guerra”, los niños Gustavo Zapata Rodríguez, Raúl y Carlos Salinas de 8, 5 y 4 años de edad, respectivamente, le dispararon con un rifle calibre 22 a una jovencita llamada Manuela de 12 años, sirvienta de los Salinas, causándole la muerte.[7]
Estudió en el plantel nº 1 de la Escuela Nacional Preparatoria con sede en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, y luego obtuvo el título de Licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, cuando Ifigenia Martínez dirigía la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, en 1970. Continuó sus estudios en la Universidad Harvard, donde obtuvo la maestría en administración pública (1973), la maestría en economía política (1976) y el doctorado en economía política y gobierno (1978). Cabe destacar que todos sus estudios los terminó con mención honorífica.[cita requerida] De regreso en México, trabajó como catedrático en varias universidades y comenzó a escalar posiciones en el gobierno federal. En 1982, su antiguo profesor en la UNAM, Miguel de la Madrid, fue elegido presidente de México y Salinas fue nombrado Secretario (Ministro) de Planeación y Presupuesto.
Carlos Salinas fue designado candidato a la presidencia de la República del PRI, el 4 de octubre de 1987.

 Elecciones de 1988

Carlos Salinas ascendió a la presidencia en una de las elecciones más polémicas de la historia reciente de México. La elección se llevó a cabo el 6 de julio de 1988; luego de una inestabilidad económica de más de 10 años, la estructura del PRI se debilitó y por primera vez en la historia moderna de México se vio la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como una posibilidad real de asumir la presidencia de la república.
La noche de la elección, los datos que liberaba la Comisión Federal Electoral por medio del secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz fueron interrumpidos. A las 20:00 horas del mismo día, se presentaron en la sede de la Secretaría de Gobernación los candidatos Manuel Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Rosario Ibarra denunciando la ilegalidad del proceso. En los días posteriores a la elección, se realizaron diversas manifestaciones expresando el descontento por la manera en que se llevó a cabo la elección.
El resultado oficial fue 50 por ciento para Carlos Salinas, 31 por ciento para Cuauhtémoc Cárdenas y 17 por ciento para Manuel J. Clouthier.
Las boletas de votación, que la oposición exigía se hicieran públicas para aclarar las anomalías, fueron destruidas por decisión de la Cámara de Diputados. Presidente de México (1988-1994)

 Reducción de la deuda

En 1982 el pago anual por pago de intereses de la deuda externa era de 14 000 millones de dólares, entre 1983 y 1988 se destinó casi el 7% de PIB para su pago, el monto de lo destinado era casi el equivalente a lo destinado en salud y educación para todo el país, para inicio del sexenio de Salinas el monto de la deuda era del 45% del PIB. Lo cual hacia necesario una reducción de esta deuda para lograr un crecimiento económico. Después de casi 4 años de largas negociaciones con el FMI, políticos de Estados Unidos, mandatarios de países como Francia, Alemania, Canadá, Japón, Gran Bretaña, otros países y con bancos comerciales en 1992 se llegó a un acuerdo y se logró una reducción de más de 7000 millones de dólares, debido a este logro la deuda se disminuyó a 20 000 millones de dólares. Con esto se logró que la deuda total (externa e interna) pasara de 63% del PIB en 1988 a 22% en 1994 y los pagos de intereses pasaron de 17% del PIB a 9.8% en 1994.[8]

 Liberalismo social

El sexenio de Carlos Salinas marcó un claro parteaguas respecto de las gestiones priístas previas, especialmente las de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo en la medida que rompió con el discurso y la ideología del nacionalismo revolucionario que todavía con Miguel de la Madrid trató de presentarse como el soporte ideológico del priísmo.
Salinas, en cambio, adelantó una serie de tesis que él mismo englobó bajo la categoría de "liberalismo social" que buscaba recuperar lo mejor de las tradiciones ideológicas del liberalismo juarista del siglo XIX y de la Revolución Mexicana del siglo XX. En este sentido, Salinas pronunció una serie de discursos durante 1991 y 1992 que sirvieron de soporte para impulsar algunas de sus más ambiciosas reformas. En un sentido, la que puso punto final a la reforma agraria, concebida ya desde tiempos de Echeverría más como un instrumento de control social que como uno de efectiva solución de problemas en el agro mexicano. Formó parte de esa ofensiva ideológica también la iniciativa para reformar las relaciones del Estado con las iglesias, especialmente la católica, aunque en este punto es donde es posible observar mayores tensiones entre la recuperación del juarismo propuesta por Salinas y las políticas desarrolladas por su gobierno.
Salinas se inspiró para articular su propio concepto de "liberalismo social" en los trabajos de Jesús Reyes Heroles, Otto Granados Roldán (director de Comunicación Social durante los primeros años de su gestión) y José Francisco Ruiz Massieu (quien jugó un papel clave en la reforma de la relaciones Iglesia-Estado).

Privatizaciones

Hacía 1984, el gobierno federal era propietario u operaba poco más de 1150 empresas de todo tipo, desde cadenas y productoras de cine y televisión, hoteles, inmobiliarias, mineras, ingenios azucareros, automotrices, siderúrgicas, pesqueras, transbordadores, e incluso el conocido centro nocturno El Patio de la ciudad de México, también fue el caso de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, Petróleos Mexicanos o Comisión Federal de Electricidad.
La crisis de 1982 obligó al gobierno federal a nacionalizar la banca, con lo que la participación del Estado en la economía creció todavía más. En otros casos, sin embargo, el gobierno, lo mismo el federal que el del Distrito Federal y los de los estados, se convirtió en dueño de empresas como medida para evitar la quiebra de empresas privadas que se consideraba jugaban un papel importante para la economía del país o que simplemente empleaban a un número importante de personas.
Esta dinámica se vio favorecida por dos procesos. En un sentido, por la sobrevaluación del peso mexicano que ocurrió ya durante los últimos años del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz y de manera más clara durante los primeros años del gobierno de Echeverría, quien expandió el control del Estado sobre la economía al hacerse cargo de Teléfonos de México. La sobrevaluación hacía que las mercancías mexicanas fueran más caras que las que se producían en otros países. No sólo eso, gracias a las políticas de industrialización seguidas desde el gobierno de Lázaro Cárdenas (con un alto componente de protección a la industria nacional), las empresas mexicanas habían perdido calidad y eficacia.
Esta dinámica estuvo a punto de romperse con la decisión de Echeverría de devaluar el peso justo antes de que terminara su gestión en 1976. Sin embargo, su sucesor, López Portillo decidió utilizar los recién descubiertos excedentes petroleros para mantener intocadas las políticas industriales y comerciales que había heredado de sus predecesores.
Todas estas empresas operaban con déficit por lo que se mantenían gracias a una inyección constante de fondos públicos obtenido por medio de deuda, excedente petrolero o, en los peores momentos del periodo 1970-1982, por medio de la emisión de billetes y monedas sin sustento. Ello hizo que para 1982, el déficit público primario fuera de más del diez por ciento del Producto Interno Bruto. Cerca de un 70 por ciento de este déficit provenía del sector paraestatal.[9]
Con los ingresos de las privatizaciones se obtuvo casi el equivalente a 23 000 millones de dólares,[10] los cuales fueron utilizados para amortizar la deuda pública interna. Con estos recursos se logró una disminución de la deuda interna, en 1988 era del 19% y para 1994 fue del 6%.[11] Dando como resultado una disminución de los pagos de intereses y logrando un crecimiento en el gasto social.

 Privatización de Telmex

En 1990, Telmex era una empresa con varias décadas funcionando y con solo 16 años de pertenecer al sector público, el servicio prestado por la empresa era motivo de frecuentes disputas como se puede observar en la cantidad de demandas que la empresa enfrentaba en la Procuraduría de la Defensa del Consumidor, así como por los tiempos de espera, en ocasiones de más de 10 meses, para conseguir una línea. En los primeros años de la administración Salinas de cada 10 hogares 8 no tenían teléfono y había hasta un millón de solicitudes pendientes. La gestión pública de Teléfonos de México, además, estaba plagada de dudas y sospechas acerca de la transparencia en el manejo de los recursos
La venta fue hecha a través de una subasta publica. A pesar de que varios grupos extranjeros ofrecieron cantidades mayores para la compra de Telmex, uno de los requerimientos determinantes era que la propiedad mayoritaria quedara en manos mexicanas, es por eso que de los grupos con control accionario mexicano, la mayor fue la que encabezaba el Grupo Carso, propiedad del empresario Carlos Slim, por lo que éste fue declarado ganador.
Con motivo de esta privatización se inició la modernización de la telefonía en México. En los siguientes años el número de poblaciones rurales atendidas pasó de 6350 a 21 263; los teléfonos públicos llegaron a más de 200 000 en todo y se inició la instalación de una red de fibra óptica que ahora cubre las ciudades más importantes del país.[12]

 Privatización de la banca

La privatización de la banca se llevó a cabo mediante una reforma constitucional a los artículos 28 y 123 que fueron aprobados el 12 de mayo de 1990 en la cámara de diputados y el 21 de mayo en la Cámara de Senadores. Guillermo Ortiz Martínez subsecretario de Hacienda con Salinas, fue uno de los responsables de este proceso.
La privatización ya había iniciado durante la administración de Miguel de la Madrid cuando el gobierno vendió los primeros paquetes accionarios que permitieron que hasta un 33 por ciento del capital social de cualquier banco fuera capital privado. Como en el caso de Teléfonos de México, la privatización ocurrió por medio de subastas públicas. Los postores fueron evaluados por un comité en el que participaron, entre otros, el ex gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz. La transparencia y éxito con la cual fue privatizada la banca fue reconocida por diversos documentos del Banco Mundial.[13]
En este proceso 18 instituciones financieras fueron vendidas, lo que permitió que el gobierno federal recaudara 13 000 millones de dólares, los cuales fueron destinados al pago de la deuda interna.[14]
Con este proceso se logró la descentralización y democratización del capital por que se promovió una mayor competencia ya que en 1994 se autorizó la entrada de bancos extranjeros.

Tratado de Libre Comercio

Carlos Salinas (esquina superior izquierda), George H. W. Bush y Brian Mulroney durante la ceremonia inicial del TLC.
A finales de los ochenta, el mundo atestiguó cambios como la caída del Muro de Berlín, el fin de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el fin de la dictadura de Augusto Pinochet y la invasión de Estados Unidos a Panamá. Fue también un momento en el que los procesos de globalización de los mercados se intensificaron. No sólo eso, Estados Unidos había concluido con éxito años antes un acuerdo comercial con Canadá que eliminó los aranceles y tarifas entre ambos países. Europa, por su parte, avanzaba a grandes pasos en la consolidación de lo que originalmente fue una zona de libre comercio hasta dar forma a la actual Unión Europea.
La administración Salinas estimó que México debía redefinir los términos de sus relaciones con sus principales socios comerciales y redefinir las hipótesis que habían servido desde la década de los treinta, como soporte para el desarrollo de la economía mexicana, fue así que Salinas inició, primero informalmente, consultas con empresarios de México, Estados Unidos y Canadá para lograr la integración de México al acuerdo comercial originalmente pactado por estos últimos.
Las negociaciones formales del Tratado de Libre Comercio de América del Norte iniciaron en 1990 y continuaron durante los próximos tres años. No sólo eso, sobrevivieron a la derrota del Partido Republicano en las elecciones presidenciales de noviembre de 1992, en las que triunfó el demócrata Bill Clinton. Fue así como el 1 de enero de 1994, al mismo tiempo que el mundo conocía de la avanzada político-militar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional sobre la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, el TLCAN entró en vigor creando la que hasta ese entonces era la más grande zona de libre comercio en el mundo.

 Reforma agraria

El artículo 27[15] de la Constitución vigente en 1988, establecía la obligación del gobierno de dar tierra a todo el que la solicitara. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de la población en las zonas rurales era mucho mayor del que se había registrado en toda la historia previa de México, gracias a una serie de avances en medicina básica. En segundo lugar, la calidad de las tierras en México es desigual, pues buena parte del territorio nacional no cuenta con irrigación suficiente para mantener una agricultura comercial. Finalmente, los sectores industrial y de servicios no estaban en condiciones de absorber los excedentes de mano de obra que el crecimiento de la población rural generaba.
Hacia finales de los sesenta era claro que la capacidad del gobierno federal para dotar de tierras a quienes las demandaran era limitada y que, además, al hacerlo se había facilitado la constitución de poderosos grupos políticos que traficaban con la necesidad de tierras. El gobierno de Luis Echeverría, sin embargo, optó por mantener la ilusión de la Reforma Agraria elevando al antiguo Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización al rango de secretaría de Estado, al tiempo que decidía intervenir las propiedades de algunas de las más exitosas agroindustrias del país con la promesa de distribuir esas tierras.
Ante esta realidad, Carlos Salinas de Gortari señaló que era necesario terminar con el reparto masivo de tierras. En el primer informe de Gobierno en 1989 Carlos Salinas dijo: El reparto masivo de tierras ha concluido. Quien afirme que todavía existen millones de hectáreas por repartir está mintiendo, declaración que inició un ambicioso programa de reformas constitucionales y legales, que culminaron cuando el 1 de noviembre de 1991, Salinas anunciaba durante su tercer informe de gobierno la decisión de impulsar una profunda reforma a la Constitución y a las leyes en materia agraria. Luego de intensos debates que cimbraron la estructura del PRI, la reforma fue aprobada por la Cámara de Diputados el 7 de diciembre de 1991 y por el Senado el 12 de diciembre del mismo año.
La reforma fue publicada el 6 de enero de 1992 en el Diario Oficial de la Federación y entró en vigor el día siguiente.

 Relación Iglesia-Estado

Parte del legado de la administración Salinas lo constituye la amplia reforma de la relación Estado-Iglesia promovida por él. La reforma fue consecuencia de una serie de cambios culturales y políticos que hicieron inaplicable la letra o el espíritu de la legislación vigente en México hasta 1992 en materia de relaciones Estado-Iglesia.
Las visitas del Papa Juan Pablo II hicieron evidente la incapacidad del Estado para aplicar la legislación. Además, en distintos estados de la República, la Iglesia se convirtió en un importante promotor de severas críticas al carácter autoritario del régimen político vigente en México.
Durante la década de los ochenta, la Iglesia, especialmente líderes de la Conferencia del Episcopado Mexicano como Ernesto Corripio Ahumada, lanzaron una serie de retos a la legislación vigente en el país que alcanzaron un punto álgido cuando en 1986, en el contexto de la elección en el estado de Chihuahua, los obispos de ese estado amenazaron con organizar, como durante la Guerra Cristera, una huelga de cultos. [cita requerida]
La huelga fue impedida por la intervención del entonces delegado apostólico Girolamo Prigione, pero evidenció--por una parte--la incapacidad del Estado para subordinar a la Iglesia y, por la otra, los severos problemas de legitimidad que el régimen enfrentaba. [cita requerida]
Salinas advirtió la dimensión del reto planteado por la Iglesia y fue así que inició una política de acercamiento que incluyó, primero, como candidato presidencial, una serie de visitas a los obispos mexicanos en sus lugares de origen. Después de la elección, la Iglesia ofreció a Salinas un gesto simbólico cuando tres prelados (Ernesto Corripio Ahumada, Genaro Alamilla Arteaga y Girolamo Prigione) acudieron a la toma de posesión de Salinas el 1 de diciembre de 1988. A partir de ahí se iniciaron una serie de acercamientos y negociaciones que culminaron en 1992.
Fue en ese año que el Partido Revolucionario Institucional presentó una iniciativa de reformas a los artículos 3, 5, 27, 28 y 130 de la Constitución. Las reformas, apoyadas por una abrumadora mayoría de diputados y senadores del Congreso electos por los tres principales partidos políticos de México (Partido Revolucionario Institucional, Partido Acción Nacional y Partido de la Revolución Democrática) modificaron de manera radical los términos de la relación con las iglesias, especialmente con la católica. El siguiente paso ocurrió cuando se reanudaron, luego de más de un siglo de estar interrumpidas, las relaciones diplomáticas entre México y la Santa Sede para dar paso, finalmente, a la promulgación de nuevas leyes reglamentarias de las relaciones Estado-iglesias.
Carlos Salinas fue, en este sentido, el primer presidente mexicano en recibir al Santo Padre Juan Pablo II en su condición de Jefe del Estado Vaticano, durante la tercera visita a México del pontífice en el estado de Yucatán, el 11 y 12 de agosto de 1993, siendo testigos Mons. Manuel Castro Ruiz, Arzobispo de Yucatán y Dulce María Sauri Riancho, Gobernadora del Estado de Yucatán.
La nueva legislación otorga personalidad jurídica a las iglesias y devolvió parcialmente los derechos políticos a los así llamados "ministros de culto", que ahora pueden votar. Sin embargo, la legislación mexicana aún desconoce el derecho de los "ministros de culto" a ser votados, además de que impone mecanismos muy restrictivos para el ingreso de personal religioso extranjero a México. La personalidad jurídica de las iglesias está limitada también en lo que hace a su capacidad para ser propietarias de bienes inmuebles y especialmente para ser propietarias u operar medios de comunicación electrónicos.
Salinas ha expresado en fechas recientes su insatisfacción con los resultados de la reforma, aunque nunca ofrece detalles del porqué de su insatisfacción por lo que observadores de la política mexicana estiman que se trata de una manera de admitir errores y evitar aparecer como intransigente ante la opinión pública del país que le reclama la insensibilidad con la que desarrolló algunas de sus políticas y, sobre todo, el descuido que él mismo admite tuvo al permitir que su hermano Raúl violara flagrantemente las leyes del país.

 Programa Nacional Solidaridad

El 2 de diciembre de 1988 se puso en marcha el programa Solidaridad, como primera acción de gobierno el cual trataba de lograr mayor justicia social más allá de un esquema de transferencia de recursos o de subsidios focalizados. Para lograr a cabo este proyecto no solo era necesario el apoyo del gobierno, sino también la participación organizada de la población, impulsados con un sentimiento de nacionalismo y de desarrollo social.[16]
Este programa fue encabezado por Carlos Rojas Gutiérrez, entonces subsecretario de Desarrollo Urbano y Ecología, siendo titular Patricio Chirinos Calero y fue en gran medida administrado por el secretario de Programación y Presupuesto Ernesto Zedillo, posteriormente en enero de 1992, pasó a formar parte de la recién creada Secretaría de Desarrollo Social, con Luis Donaldo Colosio, como titular.
Durante seis años se invirtieron el equivalente a casi 18 000 millones de dólares, de los cuales el 67 por ciento fue de recursos federales y el resto de gobiernos locales e inclusive de los propios participantes.[17]
Los logros alcanzados fueron muchos entre los cuales se pueden destacar, la rehabilitación y construcción de miles de escuelas, la organización de la población para introducir agua potable a sus comunidades, la introducción de servicio eléctrico en miles de comunidades rurales. La rehabilitación y construcción de cientos de hospitales[18] la pavimentación de miles de colonias populares, la entrega de más de 2 millones de escrituras y títulos de propiedad en zonas irregulares, más de un millón de créditos a la palabra a campesinos.La construcción de más de 20 000 kilómetros de caminos rurales así como la reconstrucción de 15 000 kilómetros de carreteras. La instalación de más de 14 000 tiendas de abasto comunitario.[19]
Con algunas importantes modificaciones y con el nombre de Progresa durante el sexenio de Ernesto Zedillo y Oportunidades, durante el sexenio de Vicente Fox, estos programas han seguido constituyendo el tronco principal de la política social del gobierno federal en México.

 Asesinato de Luis Donaldo Colosio

El 23 de marzo de 1994 durante un acto de su campaña electoral en la colonia popular Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California fue asesinado Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial electo del PRI, por medio de 2 disparos (uno de ellos en la cabeza), en el instante fue detenido el autor de este hecho Mario Aburto Martínez.
El 24 de marzo fue declarado día de luto nacional y el izamiento de la bandera nacional fue a media asta en señal de duelo.
El 29 de marzo el PRI postuló como candidato sustituto a Ernesto Zedillo Ponce de León.

 Crisis Económica de 1994 y Error de diciembre

Para el año 1994 Carlos Salinas de Gortari tuvo un elevado gasto gubernamental en obras públicas con el objeto de mantener la inercia de crecimiento de su gobierno y con ello la popularidad. Este gasto gubernamental llevó a un déficit de cuenta corriente histórico (un 7% del PIB) y para poder lidiar con ello Salinas emitió los Tesobonos, instrumentos financieros del gobierno que aseguraban pagos en dólares y con los cuales pudo recaudar fondos el Banco de México. Con los diversos sucesos políticos ocurridos en 1994 (asesinatos de Luis Donaldo Colossio y José Francisco Ruiz Massieu, líderes del PRI y la rebelión insurgente en Chiapas), muchos de los inversionistas se asustaron y fueron a canjear los Tesobonos por efectivo, vaciando las reservas monetarias del Banco de México.
Era necesario la toma de decisiones económicas para impedir la crisis, tales como alza en las tasas de interés para recuperar reservas y contraer la base monetaria o generar una devaluación controlada del peso. Sin embargo Salinas de Gortari no tomó ninguna acción, presuntamente con el objetivo de no perder popularidad puesto que buscaba el apoyo internacional para su candidatura a director general de la Organización Mundial de Comercio.
Ernesto Zedillo, su sucesor, incapaz de articular una estrategia de amortiguamiento de los vencimientos de pagarés denominados en dólares, (Tesobonos) y con un manejo incorrecto en términos políticos, fué corresponsable y precipitó el advenimiento de una de las peores crisis financieras que ha vivido México, conocida como error de diciembre; y en el exterior como efecto Tequila.
Al poco tiempo de dejar el cargo, el 28 de febrero de 1995 su hermano Raúl fue arrestado tras haber sido acusado de diversos delitos entre los que destacaban el tráfico de influencias, corrupción, evasión fiscal y la autoría intelectual del asesinato de su ex cuñado, el entonces diputado federal José Francisco Ruiz Massieu. Los delitos de corrupción y evasión fiscal, quizás los más evidentes, dejaron de ser perseguidos por el gobierno vía diversos artefactos legales. En el 2005, tras 10 años, tres meses y 13 días, Raúl Salinas de Gortari quedó libre, exonerado del homicidio de José Francisco Ruiz Massieu. Le quedan pendientes procesos por delitos considerados menores, como falsificación de documentos y tráfico de influencias.

 Raúl Salinas de Gortari

El 1 de marzo de 1995, el ex presidente Salinas de Gortari se declaró en huelga de hambre durante 36 horas. Salinas alegaba que el arresto de su hermano y el clima de linchamiento mediático que se había propiciado a partir del "error de diciembre" provenían directamente de los Pinos. El 3 de marzo de 1995, tras una reunión en la residencia oficial, Salinas abandonó el país para regresar sólo esporádicamente por asuntos familiares durante el sexenio de Zedillo.
Otro de los hermanos, Enrique Salinas de Gortari, a quién la Interpol investigaba por presunto lavado de dinero, fue asesinado en el Estado de México, en 2004 en circunstancias aún no esclarecidas

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Ernesto Cedillo Ponce de leon 

Ernesto Zedillo Ponce de Léon

Nació en la ciudad de México el 27 de diciembre de 1951. Es el segundo de seis hermanos de una familia encabezada por un electricista.
Cuando tenia tres años de edad, la familia Zedillo se mudó a Mexicali, Baja California, donde asistió a la escuela primaria federal "Leona Vicario" y en la escuela secundaria federal No. 18.
Estuvo activo en gobierno y periodismo estudiantiles y a los 15 años, regresó a la ciudad de México para continuar sus estudios en la Vocacional de Ciencias Sociales No. 5.
En 1968, como miembro de la moderada Agrupación Emiliano Zapata, participó en las protestas estudiantiles de ese año contra el presidente Gustavo Díaz Ordaz. Tres años más tarde ingresó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la principal formación política de su país, de la que provenían todos los presidentes mexicanos desde su fundación.
En 1969 ingresó al sector público como auxiliar de auditoría en el banco nacional del ejército y la armada y para 1972, Ernesto Zedillo se tituló en la licenciatura en Economía en el Instituto Politécnico Nacional,con mención honorífica en su exámen profesional.
Al graduarse, empezó a dar clases. Después se casó con Nilda Patricia Velasco, que fue su alumna y con quien tiene cinco hijos: Ernesto, Emiliano, Carlos, Nilda Patricia y Rodrigo.
Aprovechando una beca ofrecida por el gobierno a estudiantes destacados para proseguir con sus estudios, viajó al extranjero para estudiar en Bradford, Inglaterra, y después, en la Universidad de Yale en los Estados Unidos de América, donde recibió títulos de Maestría y Doctorado.
Cuando regresó a casa, Zedillo trabajó para la Secretaría de Hacienda y el Banco de México. Durante su labor en esta institución fue creador del fideicomiso para la cobertura de riesgos cambiarios (FICORCA), que permitió que se salvaran de la quiebra cientos de empresas y que se preservaran miles de empleos, durante los difíciles años de la crisis financiera.
En diciembre de 1988 entró a formar parte del gabinete presidido por Carlos Salinas de Gortari como secretario (ministro) de Programación y Presupuesto, cargo que ostentó hasta enero de 1992. En dicho cometido, colaboró en la redacción de un plan nacional de desarrollo y en el establecimiento de una política económica que redujo la habitualmente alta tasa de inflación de México, hasta cifras inferiores al 10%.
Durante parte de los dos últimos años de la presidencia de Salinas, Zedillo fue secretario de Educación (enero de 1992-noviembre de 1993). Desde ese cargo devolvió el control a los gobiernos de los estados, contrarrestando de este modo la influencia del poderoso sindicato nacional de maestros.
Dentro del PRI, Zedillo fue identificado como miembro del grupo de jóvenes tecnócratas que tuvo enfrentamientos con los dirigentes más viejos del partido por su apoyo a las medidas de reforma económica, entre ellas la privatización de empresas públicas y la reducción de aranceles comerciales con otros países, apoyando la aprobación del Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC), también conocido como NAFTA.
En 1993 renuncia a su cargo como Secretario de Educación para asumir la dirección de la campaña del candidato oficial a la presidencia Luis Donaldo Colosio, pero trás su asesinato en marzo de 1994, Zedillo fue designado por el presidente Salinas como candidato sustituto, ganando las primeras elecciones democráticas del México moderno para el período 1994-2000.
Luego de tomar el cargo como presidente de la República, Zedillo se enfrentó al legado se Salinas, una crisis financiera inmediata, la más severa de la década con repercusiones internacionales. Los inversionistas extranjeros y nacionales perdieron la confianza en un peso sobrevalorado, provocando en pocas semanas, la caída de su valor en más de un 40% frente al dólar, causando quiebras de miles de compañías, desempleo y que muchos deudores se vieran impedidos de pagar sus deudas, además por si fuera poco; un nuevo movimiento revolucionario, el de los zapatistas, surgido en el estado de Chiapas el 1 de enero de 1994 y que durante los meses finales de la presidencia de Salinas de Gortari, comienza a desequilibrar la paz social.
Para salir a flote de la situación, el Gobierno Federal aplicó el Fobaproa para absorber las deudas ante los bancos, capitalizar el sistema financiero y garantizar el dinero de los ahorradores. Los pasivos del Fobaproa ascendieron a 552,000 millones de dólares por concepto de cartera vencida que canjeó por pagarés ante el Banco de México. Dicho monto equivale al 40% del PBI de 1997, a las dos terceras partes del Presupuesto de Egresos para 1998 y el doble de la deuda pública interna.
Mientras culminaban las operaciones para que el Fobaproa absorbiera la cartera vencida a los bancos, el gobierno federal recurrió a la creación del Procapte, un instrumento alternativo para sanear el sistema financiero con el acceso rápido y en mayor volumen de capital extranjero y recuperar la solvencia de los bancos. Además la administración de Ernesto Zedillo propuso a los deudores de la banca reestructurar sus deudas por medio de unidades de inversión (Udis).
Según la propia reglamentación del Fobaproa, la adquisición de deudas por parte del fideicomiso se realizó a condición de que los accionistas de las instituciones de crédito inyectaran recursos frescos.
El panorama cambió durante el resto del sexenio de Zedillo, se dió una sorprendente recuperación del empleo y una sana administración de la economía mexicana.
Por otro lado, Gracias a Zedillo hubo una apertura política mexicana que permitió en julio de 1997, la victoria electoral de Cuauhtémoc Cárdenas(PRD) como jefe de gobierno del Distrito Federal, fecha en que también el PRI dejaba de poseer la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Al final de su mandato, se convirtió en el primer presidente emanado del PRI en reconocer una derrota en la elección presidencial.
Durante su gobierno tuvieron lugar las masacres de Acteal en Chiapas y de Aguas Blancas en Guerrero. En ambos casos, la impunidad reinó y los culpables, de quienes se sopecha fuertemente que eran funcionarios del gobierno, nunca fueron llevados a prisión.
Trás terminar su periodo como presidente, tomó posesión en el consejo ejecutivo de algunas empresas estadounidenses entre las que destacan Procter and Gamble, Alcoa y Union Pacific, esta última dueña de los ferrocarriles mexicanos privatizados durante su mandato.
Adicionalmente se desempeña como director del Centro para el Estudio de la Globalización de la Universidad de Yale, y participa en algunos programas de las Naciones Unidas relacionadas con el financiamiento a los países en vías de desarrollo.